vendredi 18 avril 2014

Homenaje a Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ (1)

Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ, morir contando
Por Daniel ARJONA 

Muchos años después, frente al pelotón de recuerdos de su memoria, Gabriel García Márquez había de recordar aquella tarde remota en que su abuelo lo llevó a conocer el hielo. Corría el año 2002 y el pelotón de recuerdos indultaba finalmente unas memorias tituladas Vivir para contarla (Mondadori). 

En sus páginas, el nobel colombiano confesaba que el niño sorprendido por el tacto frío de aquella extraña materia en el inolvidable comienzo de Cien años de soledadera el trasunto del propio Gabo, acompañado no por su padre sino por su abuelo, el coronel Nicolás Ricardo Márquez, al almacén de la United Fruit Company de Aracataca, en el Caribe colombiano. Vida y Literatura habían vuelto a hacer de las suyas. García Márquez ha muerto este jueves en Ciudad de México a los 87 años de edad.

Nicolás Ricardo Márquez y Tranquilina Iguarán criaron a su nieto durante los primeros años de su vida y sus arrasadoras personalidades marcarían su vida y obra. El coronel, con sus dotes narrativas, sus irrenunciables posiciones políticas y su desbordante vitalidad, y la abuela Mina, con su natural imbricación de lo extraordinario en la realidad cotidiana en el sinfín de innumerables historias que desmadejaba. La hija de ambos, Luisa Santiaga Márquez, había parido a Gabriel el 6 de marzo de 1927, tras acabar por sucumbir al inclemente galanteo al que Gabriel Eligio García, telegrafista de Aracataca, le sometió.Poco después del alumbramiento, el joven matrimonio tuvo que partir a Barranquilla dejando a su retoño al cuidado de los abuelos. Sus padres no podían alimentarlo.

A los ocho años, tras la muerte del coronel y la ceguera de su abuela, García Márquez marcha a Sucre con sus padres. Estudia secundaria en los jesuitas de San José y en 1947 inicia Derecho en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá. Pero las Leyes no resistieron una impetuosa pasión por contar a la manera de la abuela Mina, urdiendo materiales fantásticos y reales.Los estudios languidecen, los cuentos se multiplican, se prodigan los primeros pinitos periodísticos, el disimulo no resiste y en 1950 se descubre el pastel. García Márquez abandona la carrera y marcha a Barranquilla como columnista y plumilla sustituto de El Heraldo. Su primer cuento, La tercera resignación, se dejó leer en 1947 en El Espectador de Bogotá.

Aquellos fueron años de penurias, eternos, en los que García Márquez se fajó en todo tipo de empleos miserables, empeñó sus manuscritos y, en alguna ocasión, tuvo que pedir fiado al dueño del prostíbulo donde malvivía. En 1948 lo encontramos de nuevo en la capital. Los disturbios del Bogotazo hacen saltar las costuras del país y reducen a cenizas la pensión en la que duerme un estudiante ya incompleto, que nunca colgaría título alguno en el salón sin por ello dejar de recibir doctorados honoris causa de las mejores universidades del planeta. Nos hallamos a tres pasos de la fama, del acmé. Faltan una mujer, Mercedes Barcha, amor de la niñez con quien Gabo se casa en 1958, una mudanza, a México, en 1961 y una novela, y no cualquiera: la novela más influyente del último medio siglo. 1967 es el año cero de una nueva era literaria: nos esperan Cien años de soledad...

Nadie había hipnotizado así a sus lectores, cartografiado un mundo tan antiguo en el que las cosas aún no tenían nombre y para nombrarlas había que señalarlas con el dedo, poblado de gitanos que conservan un pedazo de hielo en la inacabable selva sólo para convertir en escritores a niños perdidos, de pueblos extraños con nombre de árbol, de bellas tan bellas que levitan, de trenes cargados de cadáveres, de lluvia infinita... En tres años las copias sumaban tres millones. En 1982, el premio Nobel. Y el boom, esa extraordinaria serie de coincidencias que puso a Latinoamérica al frente de la literatura mundial, ya no era pasión sino mitología.

En 1965 García Márquez había conocido en persona a una avispada agente literaria barcelonesa de paso por México que ya gestionaba sus intereses desde 1961. Carmen Ballcels, genial focalizadora del boom, le cae tan bien al escritor que después de tres días memorables de agasajos estampa su firma en un contrato autorizándola a representarlo en todos los idiomas durante ciento cincuenta años. Poco después, el escritor se encerraría en casa a lo largo de 18 meses de escritura compulsiva -en los que su familia acumularía una deuda de 10.000 dólares- mientras para terminar Cien años de soledad. 

García Márquez, Vargas Llosa, Cabrera Infante, Fuentes, Cortázar… y Ballcels como maestra de la gran ceremonia. ¿De dónde habían salido aquellos genios? ¿Cómo un subcontinente que no había manifestado señales de vida literaria anteriormente -más allá de esas excepciones llamadas Borges o Rulfo- generaba de pronto semejante aluvión de obras maestras? Cien años de soledad, La casa verde, Tres tristes tigres, La muerte de Artemio Cruz, Rayuela... Ellos fueron la primera ola del boom, una excepcional generación literaria expuesta a la cruda agitación de la política del momento, con la revolución cubana como referencia inexcusable (y postrer decepción), y enlazada por firmes relaciones de amistad, como la que unió a García Márquez y Vargas Llosa, que años después, en Barcelona, saltaría en mil pedazos.

Y el mundo, sin perder a un excepcional periodista, el que deslumbra, por ejemplo, en Relatos de un náufrago o en Noticia de un secuestro, ganó a uno de sus más grandes escritores, el de Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera o Del amor y otros demonios. Menuda suerte. Por cierto que el cine compitió durante un tiempo con las letras por el corazón de aquel Gabo que en 1964 anduvo a punto de dejarlo todo por el séptimo arte. En la adaptación que él mismo realizaría de su relato En este pueblo no hay ladrones, Luis Buñuel encarna a un cura apocalíptico y Juan Rulfo y Carlos Monsiváis juegan al dominó. Y vemos al propio García Márquez, en un documental posterior, a la entrada de un cine del DF cobrando las entradas de los primeros pases. Cuando poco después se vio incapaz de soportar la presión del trabajo de guionista, Carlos Fuentes le animó diciéndole que no se preocupara porque, a fin de cuentas, la relación de ambos con el cine no había tenido más propósito que financiar indirectamente sus novelas.

Personaje público y creador no dejarían ya de perseguirse. Queda, por ejemplo, la duda acerca de si su posicionamiento en una izquierda amiga de tiranos como Fidel Castro emborrona los márgenes de su biografía. Y queda el brete en el que puso a las generaciones literarias futuras. Una decidida reacción realista frente a la exuberancia tropical de García Márquez y sus deudos impera ya desde hace años. Demasiado grande demasiado fuerte, una cena en exceso copiosa y saturada de especias. Demasiado imitado. Toda una ansiosa influencia para nuevos escritores.

La enfermedad no esperó cien años. Ya temprano, en 1999, irrumpió el cáncer linfático. En los últimos años, el Alzheimer le impidió reconocer los nombres de los amigos muertos, como Carlos Fuentes. El pelotón de recuerdos de su memoria fue perdiendo efectivos, historias, rifles, no quedó nada que contar. Gabo se adentró hoy en la última sombra pero sus libros le permitirán burlar a la muerte de nuevo, una y otra vez, como la esquivaba el coronel Aureliano Buendía, cada vez que alguien los lea. 

***
Bibliografía esencial de Gabriel García Márquez
Por Alberto GORDO

Diez novelas y un sinfín de cuentos, reportajes y artículos literarios componen la obra de un escritor clave en la historia universal de la literatura.

Antes de su injusto silencio -¿qué hay más injusto para un narrador, para un contador de historias que estar condenado a callar?-, Gabriel García Márquez tuvo tiempo de legar una obra inmensa, frondosa, de la que, por su uniforme genialidad, el hecho de ir espigando obras importantes resulta, en cierto modo, una tarea ociosa.

Y eso porque sus textos, todos sus libros, del primero al último, sirven igualmente para rastrear, para darse perfecta cuenta del enorme legado de un escritor sin igual en la literatura hispana, capaz, en un raro caso, de tener más lectores que nadie y generar a la vez más tesis doctorales que ningún otro.

El autor de Cien años de soledad deja tras de sí otras nueve novelas, diez en total, y un sinfín de cuentos, reportajes y artículos. Desde La hojarasca de 1955 hasta Memoria de mis putas tristes, de 2004, medió una fuerza creadora inagotable e indiscutible, una labor de carpintero genial de la literatura que dio como resultado la revolución de un aire venido de lejos, de un pasado fascinante y remoto, increíblemente maleable bajo el poderosísimo vuelo de su muñeca. 

Aquí van, si no todas, sí la mayoría de sus obras accesibles hoy; algunas, las más importantes, comentadas levemente para la ocasión:

Novelas

- La hojarasca. 1955. Resulta una suerte de reescritura juvenil de Mientras agonizo, de Faulkner, una tentativa literaria más para el escritor, para su progreso artístico, escrita, eso sí, por un talentosísimo aprendiz de novelista.

- El coronel no tiene quien le escriba. 1961. El escritor se hace con su voz en esta corta e indispensable novela en la que ya aparece el universo de Macondo, con algunos de sus personajes.

- La mala hora. 1962. Unos pasquines siembran la incertidumbre y el miedo en un pequeño pueblo del Caribe en este cuento largo de transición entre el reportero que fue García Márquez y el autor de Cien años de Soledad. 

- Cien años de soledad. 1967. La obra más famosa de García Márquez y su cartografía esencial de ese territorio mágico, mítico e ilimitado llamado Macondo.

- El otoño del patriarca. 1975. El escritor hace gala aquí de su extraordinaria audacia estilística para narrar, a través de las cataratas de su conciencia, la decadencia de un dictador latinoamericano.

- Crónica de una muerte anunciada. 1981. A medio camino entre la ficción y la historia, García Márquez incurre en una suerte de relato policíaco para contar el asesinato de Santiago Nasar.

- El amor en los tiempos del cólera. 1985. La otra obra maestra de García Márquez, al nivel de Cien años de soledad, es esta sencilla historia de amor -un romance en suspenso- entre Florentino Ariza y Fermina Daza.

- El general en su laberinto. 1989. García Márquez contornea la figura de Bolívar durante su último trance, días antes de morir.

- Del amor y otros demonios. 1994. Hermosa y tardía historia amor de una muchacha -la inolvidable Sierva María de todos los Ángeles- y un sacerdote fatalmente enamorado de ella.

- Memoria de mis putas tristes. 2004. Contada en primera persona, es la historia de un anciano que, ya al final de su vida, en plena desesperanza, se enamora de una muchacha mucho más joven que él. 


Cuentos y relatos

- La tercera resignación. 1947 
- La otra costilla de la muerte. 1948
- Eva está dentro de su gato. 1948
- Amargura para tres sonámbulos. 1949
- Diálogo del espejo. 1949
- Ojos de perro azul. 1950
- La mujer que llegaba a las seis. 1950
- Nabo, el negro que hizo esperar a los ángeles. 1951
- Alguien desordena estas rosas. 1952
- La noche de los alcaravanes. 1953
- Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo. 1955
- El mar del tiempo perdido. 1961
- La siesta del martes. 1962 - Un día de éstos. 1962
- En este pueblo no hay ladrones. 1962
- La prodigiosa tarde de Baltazar. 1962
- La viuda de Montiel. 1962
- Un día después del sábado. 1962
- Rosas artificiales. 1962
- Los funerales de la Mamá Grande. 1962 (DeBolsillo, 2003)
- Un señor muy viejo con unas alas enormes. 1968
- La luz es como el agua. 1968
- El ahogado más hermoso del mundo. 1968
- El último viaje del buque fantasma. 1968
- Blacamán el bueno vendedor de milagros. 1968
- Muerte constante más allá del amor. 1970
- La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada.1972 (DeBolsillo, 2003)
- Ojos de perro azul. 1974 (DeBolsillo, 2003)
- Todos los cuentos. 1974 -1972. 1976
- Doce cuentos peregrinos. 1992 (DeBolsillo, 2003)
-Todos los cuentos (Mondadori, 2012)


Reportajes y memorias

- Relato de un náufrago 1970. Edición en formato libro que recoge el reportaje publicado en 1955.
- Cuando era feliz e indocumentado. 1973
- Chile, el golpe y los gringos. 1974
- De viaje por los países socialistas. 1978
- Obra periodística 1: Textos costeños. 1948-1952 (Mondadori, 1999)
- Obra periodística 2: Entre cachacos. 1954-1955 (Mondadori, 1999)
- Obra periodística 3: De Europa y América. 1955-1960 (Mondadori, 1999)
- Obra periodística 4: Por la libre. 1974-1995 (Mondadori, 1999)
- Viva Sandino. 1982
- El secuestro. 1982
- El olor de la guayaba. 1982 (Mondadori, 1996)
- El asalto: el operativo con el que el FSLN se lanzó al mundo. 1983
- La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile. 1986 (Debolsillo, 2003)
- Noticia de un secuestro. 1996 (Debolsillo, 2003)
- Vivir para contarla. 2002 (Mondadori, 2003)
- Yo no vengo a decir un discurso. 2010 (Mondadori, 2010)


Guiones

- La langosta azul. 1955. Coescrita y realizada con Enrique Grau, Álvaro Cepeda y Nereo López.
- El gallo de oro. Roberto Gavaldón, 1964. Coescrita con Juan Rulfo, Carlos Fuentes y el propio Roberto Gavaldón.
- En este pueblo no hay ladrones. Alberto Isaac, 1965
- Tiempo de morir. Arturo Ripstein. 1966.
 - Juego peligroso (segmento HO). Luis Alcoriza: Arturo Ripstein, 1966.
- Patsy, mi amor. Manuel Michel, 1968
- Presagio. Luis Alcoriza, 1974
- La viuda de Montiel. Miguel Littín, 1979.
- María de mi corazón. Jaime Humberto Hermosillo, 1979
- El año de la peste. Felipe Cazals, 1979
- Eréndira. Ruy Guerra, 1983
- Edipo Alcalde. Jorge Alí Triana. Coescrita con Estela Malagón


Textos teatrales

- Diatriba de amor contra un hombre sentado. 1994 (Mondadori, 2004)


Otros

- Cómo se cuenta un cuento. Taller de guión. (DeBolsillo, 2003)


Adaptaciones al cine y a la televisión

- La mala hora. Bernardo Romero Pereiro, 1977
- Crónica de una muerte anunciada. Francesco Rosi, 1987
- Un señor muy viejo con unas alas enormes. Fernando Birri, 1988
- Milagro en Roma, Lisandro Duque Naranjo, 1988
- Fábula de la bella palomera. Ruy Guerra, 1988
- Cartas del parque. Tomás Gutiérrez Alea, 1988
- El coronel no tiene quien le escriba. Arturo Ripstein, 1999
- Los niños invisibles. Lisandro Duque Naranjo, 2001
- El amor en los tiempos del cólera. Mike Newell, 2006
- Del amor y otros demonios. Hilda Hidalgo, 2010 


Articulo: http://www.elcultural.es 17/04/2014

Homenaje a Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ (2)

Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ, el maestro del realismo mágico que sí tiene quien le lea
Por Laura G. TORRES 

El escritor colombiano recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982.Su novela Cien años de soledad es una obra maestra de la literatura universal. Su activismo de izquierdas y su amistad con Castro le creó enemigos.

"Es un gran sueño poder ver la vida desde la muerte". Confesaba en 1995 el escritor Gabriel García Márquez en una entrevista en profundidad para TVE con Ana Cristina Navarro cuando le preguntó qué le gustaría poder ver por un agüjerito. Un sueño que quizás haya cumplido hoy el escritor, novelista y periodista colombiano, Premio Nobel de Literatura y maestro y padre del realismo mágico, un género que convirtió en filosofía de vida pues le encantaba fabular sobre su propia realidad. 

"El novelista puede inventar todo siempre que sea capaz de hacerlo creer. El gran reto de la novela es que se crea línea por línea. Pero lo que descubre uno es que la literatura, la ficción, la novela... es más fácil de hacer creer que la realidad", añadía García Márquez en esta entrevista en la que, pese a esa curiosidad confesa sobre la vida después de la muerte, renegaba de la parca.  

"La muerte es una trampa, es una traición, que le sueltan a uno sin ponerle condición. Para mí es muy serio el hecho de que esto se acabe prácticamente sin ninguna participación de uno, sino cuando llega. Creo que es injusto", arguía un García Márquez, que contaba entonces 68 años y que recetaba para burlar a esa dama traicionera "escribir mucho".


Y escribió mucho. Antes y después. Miles de crónicas periodísticas y decenas de novelas que son historia viva de la literatura hispanoamericana como El coronel no tiene quien le escriba (1961), Crónica de una muerte anunciada (1981) y Cien años de soledad (1967), su obra cumbre y considerada como una de las obras maestras de la literatura universal.

Su activismo político de izquierdas, y sobre todo su amistad con Fidel Castro, le acarreó polémicas y enemistades, mientras que la demencia senil, reconocida en 2012 por su familia, le mantuvo retirado de la vida pública durante sus últimos años en casa rodeado de su familia. "Está tranquilo, está sereno. Es el patriarca que está en su reposo", decía en diciembre de 2012 su hermano Jaime García Márquez.

Su última aparición pública el día de su 87 aniversario, el 6 de marzo de 2014, cuando salió a la puerta de su casa de Ciudad de México a saludar a los periodistas y a cantar "Las mañanitas", la canción típica de las celebraciones de cumpleaños mexicanas.

El hijo del telegrafista de Aracataca

Gabriel García Márquez, Gabo, como se le conocía cariñosamente, nació un 6 de marzo de 1927 en Aracataca (Colombia), la pequeña población del Departamento de Magdalena que le inspiraría su 'Macondo' literario, y su lugar de peregrinación constante: "Me siento latinoamericano de cualquier país, pero sin renunciar nunca a la nostalgia de mi tierra: Aracataca, a la cual regresé un día y descubrí que entre la realidad y la nostalgia estaba la materia prima de mi obra".

Hijo de un telegrafista, Gabriel Eligio García, y de Luisa Santiaga Márquez, la hija mimada de un coronel que no aprobaba una relación que siguió aldelante al quedarse embarazada, a Gabo lo acabaron criando sus abuelos maternos pues sus padres se mudaron a otra ciudad y lo dejaron atrás al hacerse Eligio farmacéutico. Esa ausencia de su madre durante la infancia dejaría a García Márquez marcado para toda su vida; mientras que con su progenitor estuvo 60 años casi sin hablar, hasta una última conversación franca que mantuvo con él poco antes de su muerte, según el autor de su biografía oficial, Gerard Martin, que publicó en 2009 Gabriel García Márquez, una vida.

El coronel Nicolás Márquez, que tenía en común con su yerno los líos de faldas y tener varios hijos ilegítimos, ejerció una gran influencia en su nieto, al que inculcó el amor por la palabra enseñándole a consultar con frecuencia el diccionario de la lengua española. Ese coronel, un liberal veterano de la Guerra de los Mil Días, inspiraría al protagonista de su novela corta El coronel no tiene quien le escriba.

Del Derecho al Periodismo

García Márquez empezó la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Bogotá, aunque sus dotes creativas lo acabaron llevando a estudiar Periodismo. Eso sí, tras una vida universitaria algo disoluta y tras vivir un año en un burdel donde le alquilaron un cuartucho y donde las prostitutas le lavaban la ropa y le alimentaban a cambio de que él les escribiera cartas. En un burdel año antes, a los 14, había perdido la virginidad "violado" por una meretriz tras haberle mandado allí su padre, revela el libro de Martin.

En 1947 publicó su primer cuento, La tercera resignación, y como periodista empezó a colaborar en El Universal de Cartagena de Indias en 1948.

Su carrera periodística la continuó en Barranquilla en El Heraldo de Colombia, como redactor jefe de El Nacional y siguió en El Espectador de Bogotá y en la agencia cubana Prensa Latina, como enviado especial en Europa y corresponsal en Nueva York. En Barcelona trabajó para las revistas Mundo Nuevo y Casa de las Américas. En 1959 impulsó la revista Crónica, símbolo del llamado "Grupo de Barranquilla", que marcó a mediados del siglo XX la cultura colombiana.

Del mundo periodístico nunca llegó a desvincularse y en 1998 fue uno de los compradores de la revista Cambio (edición de la española Cambio 16), cuyo consejo editorial presidió entre 1999 y 2005.

También fue uno de los impulsores de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, para ayudar a los jóvenes periodistas en un oficio que él siempre deseó que retornara al "viejo periodismo clásico de otros tiempos", el que "consiste sencillamente en decir exactamente y de la mejor manera posible, lo que realmente sucedió".

Su primera novela, su primer fracaso

En 1952, Gabo se lleva un duro golpe cuando la editorial Losada rechaza publicar su primera novela, La horajasca, que finalmente vería la luz en 1955.

En 1956, tras cerrar el periódico para el que trabajaba, comenzó a escribir El coronel no tiene quien le escriba, a la vez que mantenía una relación amorosa durante nueve meses con la vasca Concha Quintana, Tachia. En una época de grandes penurias económicas para la pareja, Tachia se quedó embarazada, aunque perdió al bebé a los cuatro meses y medio y acabaron separándose después de una relación de constantes peleas. Concha Quintana, con la que año más tarde recuperaría la amistad, inspiró el personaje de Amaranta Úrsula de Cien años de soledad.

En 1958, el escritor colombiano se casó con Mercedes Barcha, la hija del boticario de Aracata de la que había propuesto matrimonio cuando tenía 14 años. Con ella tuvo sus dos hijos: Rodrigo (realizador) y Gonzalo (diseñador gráfico y pintor).

Tras intentar ganarse la vida un tiempo con la publicidad -esta experiencia le valdría luego para la promoción de sus novelas hasta el punto de ser apodado 'García Marketing'-, entre 1965 y 1967 el novelista pasó año y medio dedicado a escribir Cien años de soledad mientras que Mercedes tuvo que empeñar hasta la nevera.

La familia Buendía le lleva de la miseria al éxito

La historia de la familia Buendía, publicada en junio de 1967, tuvo tal acogida entre crítica y público que en su primera semana vendió 8.000 copias. Referente induscutible del boom latinoamericano y del realismo mágico, Cien años de soledad está considerada como una de las grandes obras de la literatura universal y ha vendido más de 30 millones de ejemplares en todo el mundo en los 35 idiomas a la que está traducida.

Ese mismo año se trasladó durante un tiempo con su familia a vivir a Barcelona, a una España aun bajo el régimen de Franco, y allí Carmen Balcells se convertía en su agente literario. Ella le publicaría en 1975 El otoño del patriarca, una novela que tuvo durante años a medio escribir. Ese mismo año se volverían a Latinoamérica.

Polémica amistad con Castro y enemistad con Llosa

En el plano político, sus ideales de izquierda le causaron problemas con las dictaduras de Laureano Gómez, Gustavo Rojas Pinilla y, posteriormente, con Turbay Ayala, cuando le acusaron de colaborar con la guerrilla M19 y se exilió a México desde 1981 a 1983, para posteriormente regresar a Colombia durante la Presidencia de su amigo Belisario Betancur. En Colombia participó activamente en el proceso de paz que en 1998 condujo a la apertura de negociaciones entre el entonces presidente Andrés Pastrana y la guerrilla.

Y su amistad con el dictador cubano Fidel Castro le acabó enemistando con sus amigos escritores como Juan Marsé, Juan Goitysolo, Reinaldo Arenas y Mario Vargas Llosa, que llegó a tildar a García Márquez de "lacayo de Fidel Castro" y "oportunista".

La política separó a García Márquez y Vargas Llosa, grandes amigos durante años -la tesis doctoral del Premio Nobel peruano en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid en 1971 la dedicó a la obra de Gabriel García Márquez-, después de que Gabo decidiera donar el dinero de un premio literario a una organización revolucionaria.

A esto se añade un asunto privado nunca aclarado por ninguno de los dos en el que se vio envuelta la mujer de Vargas Llosa, Patricia Llosa, que, según la biografía de Gerard Martin, usó a Gabo como paño de lágrimas cuando su marido la abandonó por una azafata sueca. Dos años después, el 12 de febrero de 1976, Vargas Llosa y García Márquez coincidieron en el vestíbulo de un cine y el primero le propinó un puñetazo al segundo.

Al fin el Nobel

En 1982, y se dice que tras muchas visitas previas a Estocolmo para intrigar, García Márquez recibe el Premio Nobel de Literatura. El colombiano se presentó al ceremonioso acto de entrega de blanco impoluto con el liquiliqui, el tradicional traje caribeño -además arrugado-, en contraste con el negro riguroso del frac del resto de premiados y asistentes. 

En su discurso de aceptación, Gabo reivindicó el papel de América Latina, para la que pedía que su "estirpe de condenados a cien años de soledad, tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra".

Además García Márquez tiene galardones como el Rómulo Gallegos(1972), el Jorge Dimitrov por la Paz (1979), la Legión de Honor francesa(1982), la Orden del Águila Azteca (1982) o el de periodismo colombiano Cuarenta Años(1985), pero curiosamente no el Premio Cervantes de Literatura, pues en 1994, uno de los años que sonaba como ganador, dijo a TVE que no lo aceptaría porque una vez que un escritor tiene el Nobel debe "dejar el camino abierto a los más jóvenes para que consigan otros premios".

Además de a la literatura y al periodismo, García Márquez ha escrito numerosos guiones, como los que escribió en 1989 para la serie de TVE Amores difíciles, uno de los cuales (Milagro en Roma) recibió el premio Ninfa de Plata del Festival Internacional de TV de Montecarlo.

Últimas obras y homenajes

De entre los numerosos homenajes que recibió en vida, los más fastuosos fueron los celebrados en 2007, el "Año Gabo", cuando por su 80 cumpleaños, el 40 aniversario de Cien años de soledad y los 25 del Nobel, honraron su figura la Casa de América de Madrid y sendos Congresos de la Asociación de Academias de Lengua Española (Medellín) e Internacional de la Lengua Española (Cartagena de Indias).

Pudo superar dos cánceres, uno de pulmón que le fue extirpado en 1992 y otro linfático que le diagnosticaron en 2000 y por el que recibió sesiones de quimioterapia en Los Ángeles (EEUU), que debilitaron su salud.

En 2004 publicó su última novela, Memorias de mis putas tristes, y en 2006 reconocía en una entrevista en La Vanguardia que ya no escribía y que se dedicaba a leer. En 2010 se publicó Yo no vengo a decir un discurso, un libro recopilatorio de sus discursos en público.

En uno de esos discursos, el que pronunció en 2007 en IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias, pronunciaba una frase que sintetizaba una vida dedicada a la literatura:

"No he hecho cosa distinta que levantarme temprano todos los días, sentarme frente a un teclado para llenar una página en blanco o una pantalla vacía del computador con la única misión de escribir una historia aún no contada por nadie que le haga más feliz la vida a un lector inexistente".

Lo hizo y lo seguirá haciendo.

Articulo: http://www.rtve.es 17/04/2014

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Seis latinoamericanos ganaron el Nobel de Literatura

Montevideo -- Seis escritores latinoamericanos ganaron el Premio Nobel de Literatura otorgado anualmente por la Academia Sueca por contribuciones destacadas en el ámbito de las letras: Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Octavio Paz y Mario Vargas Llosa.

La chilena Gabriel Mistral (1889-1957), galardonada en 1945, fue la primera mujer americana en recibir esta distinción, que se entrega en Estocolmo desde 1901 salvo interrupciones durante las guerras mundiales. La poeta, diplomática, feminista y pedagoga, autora de “Tala” y “Desolación”, fue premiada por su poesía lírica.

El guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1899-1974) recibió el Nobel en 1967, en especial por sus logros literarios arraigados en los pueblos indígenas de América Latina, según la Academia. El escritor, periodista y diplomático, poeta y novelista es conocido por sus libros “El Señor Presidente” y “Hombres de maíz”.

Un segundo chileno fue premiado con el Nobel en 1971: Pablo Neruda, cuya poesía, “da vida al destino y los sueños de un continente”, de acuerdo con la Academia Sueca. Neruda (1904-1973), también político y diplomático, es autor de una vasta obra en la que sobresalen “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” y su autobiografía “Confieso que he vivido”, entre otras.

El colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014), distinguido en 1982, es parte del llamado “boom” de la literatura latinoamericana. El autor de “Cien años de soledad”, una novela considerada un clásico de las letras hispanas por la Real Academia Española, recibió el Nobel “por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación”.

El quinto iberoamericano galardonado fue el mexicano Octavio Paz (1914-1998), en 1990. Este poeta, ensayista y diplomático, de gran influencia en la literatura del siglo XX, es famoso por sus obras “Salamadra”, “Vuelta” y “El laberinto de la soledad”, entre otras.

El peruano Mario Vargas Llosa (1936) es el último escritor de América Latina en alzarse con el Nobel. Intelectual y periodista, que también ha incursionado en la política, es autor de “La casa verde”, “Conversación en La Catedral”, “Pantaleón y las visitadoras” y “La Fiesta del Chivo”, títulos algunos de una extensa producción que incluye novelas, cuentos, ensayos, autobiografía y teatro.

Articulo: http://www.elnuevoherald.com 17/04/2014

Homenaje a Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ (3)

Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ a través de sus frases
EFE| El Universal

El Premio Nobel de Literatura falleció esta tarde en la ciudad de México a los 87 años de edad 

Gabriel García Márquez fue uno de los escritores más importantes de la historia de la literatura, no solo por haber ganado en 1982 el Premio Nobel, si no por ser el principal exponente latinoamericano del "realismo mágico" .

Y por tener una de las prosas más poéticas de la literatura, reflejada en cada una de sus frases, entre las que destacan las siguientes:

LITERATURA:

-- "Los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía, donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra." (Discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, Estocolmo, 1982).

-- "Yo comencé a ser escritor de la misma forma en que me subí a este estrado: a la fuerza" . ("Yo no vengo a decir un discurso", 2010) .

-- "Escribo para que quieran más. Creo que es una de las aspiraciones fundamentales del escritor" (Revista "Siesta", España, 1977).

-- "La música me ha gustado más que la literatura" . ("Juventud rebelde", La Habana, 1988) .

-- "Una vez que hago en mis novelas la última lectura ya no me interesan, el libro es como un león muerto". (Diario 16, Madrid, 1989).

-- "Si uno no crea, es cuando le llega la muerte" . "Cuando no escribo, me muero; y cuando lo hago, también" . (Entrevista con Efe, Sevilla, 1994) .

-- "El gran reto de la novela es que te la creas línea por línea, pero lo que descubre uno es que ya en América Latina, la literatura, la ficción, la novela, es más fácil de hacer creer que la realidad" (La vida según...", TVE, 1995).

-- "La primera condición del realismo mágico, como su nombre lo indica, es que sea un hecho rigurosamente cierto que, sin embargo, parece fantástico". ("Reforma", México, 2000) .

-- "Como escritor me interesa el poder, porque resume toda la grandeza y miseria del ser humano" (Magazine-La Vanguardia, Barcelona, 2006) .


ORTOGRAFÍA:

-- "Hay que jubilar la ortografía, terror del ser humano desde la cuna". "Simplificar la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros". (Discurso de inauguración del I Congreso Internacional de la Lengua Española, Zacatecas (México), 1997).


PREMIOS:

-- "Todos los premios son muy interesantes pero si ya tuve el premio que se considera máximo en Literatura, es mejor dejar los otros galardones para los que vienen detrás o delante" . (Declaraciones realizadas en Oviedo en 1994 por la polémica generada tras decir que no quería recibir el premio Cervantes, al que fue candidato) .


MEDIOS DE COMUNICACIÓN:

-- "Si los intelectuales no despreciaran tanto la televisión, ésta no sería tan mala". ("Juventud Rebelde", La Habana, 1988).

-- El periodismo es el oficio que le interesa "más en el mundo" y lo considera "como un género literario" . ("El espectador", Colombia, 1991) 

-- "La crónica es la novela de la realidad". ("El espectador", Colombia, 1991)

-- "La calidad de la noticia se ha perdido por culpa de la competencia, la rapidez y la magnificación de la primicia" . "A veces se olvida que la mejor noticia no es la que se da primero, sino la que se da mejor" . (Semanario "Radar", Argentina, 1997) 

-- "En periodismo no se permiten los términos vagos o simples intentos. Hay que saber las palabras y los conceptos precisos". ("El Colombiano", Colombia, 1995)


CINE:

-- "Mis relaciones con el cine son las de un matrimonio mal avenido, que no pueden vivir juntos ni separados" . (El País, Madrid, 1987) 

-- "No cabe ninguna duda acerca de que ya existe un cine latinoamericano, pero nosotros mismos no le hacemos caso. Hacemos las películas, pero no tenemos ni la distribución ni la exhibición, que son los dos elementos más importantes". ("El Tiempo", Colombia, 1991)


FIDEL CASTRO:

-- "Es el hombre más tierno que he conocido. Y es también el crítico más duro de la revolución y un autocrítico implacable" (Diario Pueblo, España, 1977) 

-- "Todos saben de mi amistad personal con Fidel Castro y que yo apoyo a la revolución cubana". (Entrevista de radio. Hungría, 1992)


POLÍTICA:

-- "Ningún dirigente político, ningún jefe de Estado oye absolutamente a nadie. De manera que tener influencia en un jefe de Estado es lo más difícil que hay en este mundo, y finalmente ellos terminan teniendo mucha influencia sobre uno" . ("Juventud Rebelde", Cuba, 1988) 

-- "El siglo XX se ha perdido por dos dogmas contrapuestos e igualmente extremos: el socialismo y el capitalismo. El dogma de la propiedad estatal contra el de la libre empresa". ("La Repubblica", Italia, 1992)


COLOMBIA Y AMÉRICA LATINA:

-- "El problema del narcotráfico es el problema de las drogas y que este problema se le está escapando, no solo a Colombia. Se le está escapando al mundo de las manos" . (Declaraciones tras mantener una reunión con el entonces presidente de EE.UU., Bll Clinton, en la Casa Blanca en 1997) 

-- "Para mí, lo fundamental es el ideal de Bolívar: la unidad de América Latina. Es la única causa por la que estaría dispuesto a morir". (Semanario "Newsweek", EEUU, 1996)

-- "Llevo conspirando por la paz en Colombia casi desde que nací" ("El País", La Habana, 2005) 

-- "¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes?". ("Yo no vengo a decir un discurso", 2010)


FAMILIA:

-- Sobre su esposa afirmó: "Yo pude escribir todas mis obras gracias a que Mercedes se hizo cargo de los asuntos de la vida diaria como mantener la casa y pagar las cuentas cuando no teníamos con qué hacerlo, y también cuando tuvimos mucho. Cuando me meto a algunos de esos asuntos ella me dice: " No fastidies; lo único que tú sabes y debes hacer es escribir. " (Diario " Haaretz ", Israel, 1996)


PERSONAL:

-- " Mi percepción de la mujer es mágica ". (Diario " Haaretz ", Israel, 1996).

-- " La paz es como la felicidad. Se dispone solamente a plazos y se sabe lo que se tenía después de que se ha perdido ". (Diario " Die Welt ", Alemania, 1988).

-- " La fama estuvo a punto de desbaratarme la vida, porque perturba tanto el sentido de la realidad como el poder" (Magazine-La Vanguardia, Barcelona, 2006) .-


***
Gabo y Vargas Llosa, dos amigos enfrentados que nunca se dejaron de admirar

Fueron grandes amigos hasta la mediana edad, pero una pelea por motivos que nunca explicaron, alejó para siempre a Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, muerto este jueves a los 87 años, aunque siempre remarcaron el respeto y la admiración por la obra del otro.

Al enterarse hoy de la noticia de la muerte de su otrora gran amigo, el Nobel peruano se mostró muy acongojado y envió las condolencias a su familia.

"Ha muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusión y prestigio a la literatura de nuestra lengua", declaró Vargas Llosa con evidente congoja a un reportero del canal de televisión desde la ciudad andina de Ayacucho.

El peruano añadió que las novelas de García Márquez "le sobrevivirán y seguirán ganando lectores por doquier" y envió las condolencias a su familia.

En medio de las eternas conjeturas de la prensa y los expertos en sus obras, el enfrentamiento que los alejó volvió a las primeras planas tras el Premio Nobel de 2010 que se otorgó a Vargas Llosa, el segundo obtenido por un integrante del "boom" de la literatura latinoamericana, tras el que se concedió a Gabo en 1982.

Ese momento volvió a hacer confluir las carreras de las dos figuras más emblemáticas de la literatura latinoamericana contemporánea, que se separaron en su momento por una discrepancia nunca esclarecida, que terminó en un famoso puñetazo.

Fue el joven y talentoso Vargas Llosa quien asestó, hace 38 años, el golpe sorpresivo a su, por entonces, gran amigo, cuando el 12 de febrero de 1976 ambos se encontraron a la entrada de un cine en Ciudad de México.

En medio de numerosas especulaciones, fue la versión del periodista hispano-peruano Francisco "Paco" Igartua, la que mayor asidero tomó con el paso del tiempo y que se remite a unas discrepancias entre Vargas Llosa y su esposa, Patricia.

Según Igartua, él fue testigo de cómo el peruano se enfureció al ver al colombiano y, sin mediar palabras, se acercó y le asestó un puñetazo que sorprendió a Gabo con los brazos abiertos.

En su libro de memorias "Siempre un extraño", el periodista dejó entrever que entre los motivos estuvieron los celos, por unos supuestos consejos que había dado Gabo a Patricia cuando tenían problemas conyugales.

Luego ha sido el británico Gerald Martín, en su biografía "Gabriel García Márquez: una vida", quien dio una nueva pista para descorrer el velo de este enigma personal y literario.

Martín asegura que Vargas Llosa le dijo a Gabo: "Esto es por lo que le dijiste a Patricia" o "Esto es por lo que le hiciste a Patricia".

Otros aseguran que el golpe también fue el culmen de las discrepancias ideológicas que comenzaban a tener ambos amigos, por la defensa del liberalismo que hacía Vargas Llosa, y del régimen cubano de Fidel Castro, de García Márquez.

Y a pesar de que se pensaba que no existía ninguna evidencia del incidente, más allá de los testimonios difusos y confusos, hace siete años el fotógrafo Rodrigo Moya publicó en México dos tomas en las que se ve a García Márquez con los efectos del golpe recibido.

Moya, fotógrafo mexicano de origen colombiano, señaló que tomó la imagen el 14 de febrero de 1976, dos días después del puñetazo, porque García Márquez "quería una constancia de aquella agresión".

Recordó que le preguntó al escritor qué había pasado y éste fue "evasivo" y "atribuyó la agresión a las diferencias" que ya eran insalvables en la medida que el autor peruano "se sumaba a ritmo acelerado al pensamiento de derecha".

Pero fue Mercedes Barcha, la esposa de "Gabo", quien hizo un comentario más elocuente: "Es que Mario es un celoso estúpido, repitió Mercedes varias veces, cuando la sesión fotográfica había devenido en charla o chisme", según Moya.
Ante las preguntas insistentes que se le hacen sobre este tema, Vargas Llosa siempre señaló que tenía "un pacto tácito" para no hablar sobre García Márquez, con la intención de "darle trabajo a los biógrafos".

A pesar de ello, todos saben que más allá de las discrepancias, sus vidas y sus carreras siempre confluyeron desde su lejana juventud de afanes literarios y seguirán unidas para siempre en el parnaso de la literatura universal.


Articulo : http://www.ultimahora.com/ 17/04/2014

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